Mundo
La ‘mano que mece la cuna’ de Trump: ¿Quién es Natalie Harp, asesora más cercana al presidente?
…

Una colaboradora cercana de Donald Trump se encuentra en el centro de un desagradable enfrentamiento entre la Casa Blanca y el senador Jon Ossoff, después de que el legislador demócrata provocara la ira de la administración por destacar la estrecha relación que la asistente mantiene con el presidente.
Natalie Harp, asistente ejecutiva del presidente, es poco conocida por el público, pero siempre está presente junto a Trump, tanto en la Casa Blanca como durante sus viajes de fin de semana a sus propiedades de golf.
A Harp se la considera una especie de filtro, encargada de seleccionar los artículos de noticias, las publicaciones en redes sociales y los mensajes que Trump lee.
Harp saltó a la palestra pública después de que se informara de que fue una de las pocas personas que acompañaron a Trump en un vuelo secreto desde Turquía el mes pasado, mientras que secretarios del gabinete, asesores de alto rango, personal militar y periodistas viajaron sin saberlo en otro avión debido a amenazas iraníes no especificadas.
cáncer de hueso.
Dio un discurso en la Convención Nacional Republicana de 2020 y trabajó brevemente como presentadora para la cadena de noticias de derecha One America News Network antes de convertirse en la asistente personal de Trump en 2022.
Durante la campaña de 2024, Harp acompañó a Trump en sus viajes, imprimiéndole documentos para que los revisara —siguiendo la costumbre del presidente de asimilar las noticias— y fue apodado el “impresor humano”. La devoción de Harp por el presidente es profunda, según los periodistas del New York Times, Maggie Haberman y Jonathan Swan.
Fragmentos de su libro “Cambio de régimen: Dentro de la presidencia imperial de Donald Trump” revelaron que parte del trabajo de Harp consistía en proporcionar un flujo constante de noticias positivas y publicaciones en redes sociales que “solía leer en voz alta”. Los autores también informaron que Harp “escribía cartas de admiración a Trump que dejaba en sus espacios personales”. Una de ellas decía: “Eres todo lo que me importa”.
Al preguntársele por qué había mencionado específicamente a Harp durante una entrevista en MSNOW, Ossoff dijo que era un comentario sobre la composición del personal de la Casa Blanca de Trump.
“La cuestión es que estamos en tiempos de guerra”, dijo Ossoff el lunes, “y él se refugia en esta burbuja de asesores del Ala Oeste que son su manta de seguridad para que se sienta bien consigo mismo”.
La naturaleza de su relación también ha reavivado la atención sobre la Primera Dama Melania Trump y su relativa ausencia del foco mediático. Si bien históricamente ha mantenido una agenda pública considerablemente reducida, Melania también se ha ausentado de algunos eventos recientes de alto perfil, incluido un servicio conmemorativo en Washington en honor al fallecido senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham, y la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que tuvo que ser reprogramada a finales de julio.
La última aparición pública de Melania Trump tuvo lugar el 19 de julio en Nueva Jersey, cuando acompañó al presidente y a miembros de su familia a la final de la Copa Mundial de la FIFA. Está previsto que comparezca en la Casa Blanca el jueves para anunciar una iniciativa conjunta con IndyCar, Fox Corp. y dos universidades para ampliar las oportunidades educativas a los niños en hogares de acogida.
El reclamo de Jon Ossoff sobre Natalie Harp y Trump
Ossoff, que busca la reelección al Senado en noviembre y es visto como un posible aspirante demócrata a la presidencia en 2028, pareció tocar un punto sensible el domingo en un mitin. El senador criticó al presidente, diciendo que en lugar de concentrarse en sus deberes como comandante en jefe, Trump se contentaba con “construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador aparentemente indefenso obsequiado por el emir de Qatar”, en referencia a los proyectos de construcción de Trump y su uso del lujoso Air Force One que le regaló Qatar a TRump.
El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, respondió el lunes a X, escribiendo que “en lugar de degradar a las personas trabajadoras que sirven a su país, Jon debería mirar en lo más profundo de su ser y preguntarse por qué es una persona miserable que odia este país”. Calificó a Ossoff de “demócrata radical y extremista”, utilizando un insulto que Trump ha usado para el partido rival.
Al ser preguntado sobre los comentarios de Ossoff en el Despacho Oval el lunes, Trump se burló del senador comparándolo con el personaje cómico Pee-wee Herman. Luego, cambió de tema para hablar de sus planes para un lujoso salón de baile en la Casa Blanca y arremetió contra el periodista que le hizo la pregunta.
Con información de EFE.

Luiz Inácio Lula da Silva volvió a hacer lo que mejor sabe: levantarse cuando todos lo daban por derrotado. Tras quedar segundo en la primera vuelta, este domingo no sólo remontó, sino que le ganó a su rival, Flávio Bolsonaro, por 4.4 millones de votos.
La clave estuvo en las urnas que el 4 de octubre habían quedado vacías. Lula obtuvo 10.4 millones de votos más que en la primera vuelta. Flávio apenas logró 3.7 millones más. La abstención bajó de 21.08% a 19.2%: unos 3 millones de brasileños más fueron a votar. “La movilización de quienes no votaron en la primera vuelta fue fundamental, sobre todo la de las personas mayores”, dijo Leandro Consentino, profesor del Insper de Sao Paulo.
El PT fortaleció su presencia en las grandes ciudades, mientras perdió apoyo en los municipios más pequeños. Según un análisis de O Globo, Lula, quien asumirá su cuarto mandato —segundo consecutivo— el 5 de enero de 2027, a los 81 años de edad, aumentó de 47.1% a 49.6% su proporción de votos válidos en las 200 ciudades más pobladas del país, pero retrocedió en el conjunto de las demás localidades. El avance urbano fue decisivo para compensar las pérdidas en otros territorios y revertir el resultado de la primera vuelta. El Nordeste se mantuvo como el principal bastión del PT, con cerca de 69.4% de los votos.
Las redes sociales fueron uno de los principales campos de batalla de la elección. Desde 2018, cuando el padre de Flávio, Jair Bolsonaro, compensó su escaso tiempo en televisión con una fuerte campaña en WhatsApp, la derecha había dominado el terreno digital. Esta vez, la izquierda respondió con el diputado André Janones, quien tras la primera vuelta lanzó el “Ejército de Lula”, un canal de WhatsApp con tono militar que reúne más de 10 millones de participantes.
“Tuvimos que vencer la intromisión venida de afuera hacia adentro vía plataformas digitales, que vamos a tener que regular”, afirmó Lula en su primer discurso tras la victoria, en el que subrayó que “la comunicación digital va a ganar un espacio grande”.
Fue una “campaña del miedo” bien ejecutada. El temor al regreso de los Bolsonaro estuvo detrás de la caída de la abstención como del cambio de comunicación. Lula usó también la máquina estatal, aunque medidas como el perdón de deudas a microempresarios, el alza del Bolsa Familia y otros anuncios electorales costarán más de 80 mil millones de dólares.
[Publicidad]
“La izquierda articuló un discurso fuerte: una victoria de Bolsonaro pondría en riesgo la democracia y los derechos sociales. Eso funcionó”, resumió el politólogo Mauricio Santoro.
Flávio tampoco se ayudó, con un papel desastroso en los dos debates previos a la elección, en los que se mostró ajeno a la realidad brasileña, algo que el colmillo de Lula no dejó pasar. Su descripción del mandatario como “el nueve dedos”, una burla al dedo que perdió en un accidente de trabajo, no cayó bien entre los brasileños. Lula consiguió mostrarlo como un júnior sin experiencia.
Ahora, Lula tendrá que gobernar con un Congreso donde la derecha es mayoría.
[Publicidad]
Mientras tanto, el futuro judicial de Flávio luce nublado, tras su derrota. El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro tiene dos investigaciones en su contra por blanqueo de capitales, entre otros delitos, y sin poder salir del país por orden de un juez, que le pidió ayer entregar su pasaporte, por temor a que pueda huir del país.
Flávio es investigado por la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La policía halló indicios contra él por corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas. La segunda causa está relacionada con el abogado Willer Tomaz, amigo cercano de Flávio y señalado como operador de una sociedad con movimientos financieros sospechosos ligados a las apuestas deportivas.
Flávio Bolsonaro tiene escasas opciones: aunque busca que se anule la victoria de Lula, es poco probable que ello suceda. Su propio partido reconoció ya “el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral”, que otorgó el triunfo al izquierdista. El Tribunal Supremo Electoral rechaza que la decisión de extender la jornada electoral por denuncias de complicaciones de la gente para sufragar haya comprometido el resultado. La diferencia de cuatro millones de votos tampoco abona a la causa de Bolsonaro.
[Publicidad]
Con información de agencias
Te puede interesar
«No dejaremos que Francia caiga en la mexicanización con los cárteles»; Marine Le Pen lanza duro mensaje en primer mitin de campaña
[Publicidad]
Flávio Bolsonaro asegura que juez le ha pedido entregar su pasaporte en Brasil; ven riesgo de fuga
Más de 300 soldados de Estados Unidos llegarán a Colombia; realizarán entrenamientos antinarco
Mundo
Bolsonaro ‘no se rinde’: Reconoce derrota pero anuncia estrategia contra Lula en el Congreso
…

La resaca electoral en Brasil dejó este lunes un escenario de contrastes: mientras el mandatario reelecto, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió el respaldo de líderes mundiales tras imponerse en la segunda vuelta de los comicios presidenciales del domingo, el partido del candidato derrotado, Flávio Bolsonaro, reconoció los resultados.
El mandatario progresista, que este martes cumplirá 81 años, concentró su jornada en reuniones a puertas cerradas con miembros de su gabinete.
Por su parte, el senador ultraderechista publicó un video en el que comentó que visitó a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en su casa en Brasilia, donde cumple su condena a 27 años de prisión por golpismo.
“Un triunfo de la democracia”
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) dedicó varias publicaciones en sus redes sociales a agradecer las felicitaciones tanto de aliados progresistas como de mandatarios de signos ideológicos contrarios.
presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el gobernante de Uruguay, Yamandú Orsi, que su reelección en las urnas representó la “victoria de todas las democracias latinoamericanas”.
Al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, su “aliado en el progresismo global”, según detalló, le dijo que “Brasil seguirá al lado de España en la defensa de la democracia”.
A los saludos institucionales también se sumaron mandatarios de signo conservador, como el chileno, José Antonio Kast, y el boliviano, Rodrigo Paz.
Sin embargo, algunos reconocimientos han quedado en el camino.
El silencio más ruidoso es el del presidente argentino, Javier Milei, que ha sido un protagonista inesperado durante la campaña, debido a su vehemente apoyo a Bolsonaro, que estuvo acompañado de insultos a Lula y a miembros de la Corte Suprema brasileña.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que estos comicios le parecieron “otras elecciones fraudulentas”, aunque aclaró que “no tomó partido” por ninguno de los candidatos, en un veloz comentario a periodistas este lunes, antes de abordar el avión presidencial.
El partido de Flávio asume la derrota
Por su parte, la cúpula del Partido Liberal, fuerza política por la que se presentó el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, reconoció la victoria de Lula mediante una nota oficial firmada por su titular nacional, Valdemar Costa Neto.
En la misiva, el partido, que también postuló a Jair Bolsonaro en las presidenciales de 2022, remarcó que existieron “medidas fuertemente electoralistas” por parte del oficialismo en la previa a los comicios, como la ampliación de beneficios sociales, lo que condicionó la equidad de la contienda.
Para Flávio, las malas noticias no cesan. La jornada del aspirante derrotado cerró con un duro golpe judicial, luego de que el Supremo Tribunal Federal le ordenara entregar su pasaporte en el marco de una investigación vinculada a un presunto blanqueo de capitales.
Sin reconocer explícitamente la derrota, Bolsonaro anunció que su tarea ahora será “organizar” a la bancada opositora en el Congreso para convertir ambas cámaras en una “fortaleza contra la barbarie” que, a su parecer, representarán los próximos cuatro años de gestión oficialista.
No obstante, ratificó que insistirá ante la Justicia para que se anule la candidatura del presidente por presuntos abusos de poder económico y un “complejo industrial de noticias falsas” creado por la campaña de Lula.
El mercado, no tan contento
El mercado, que descontaba un triunfo de Bolsonaro tras su victoria en primera vuelta, castigó con dureza a los sectores bancario y minorista ante la expectativa de un aumento del gasto público en los próximos cuatro años.
El aspirante ultraderechista era el preferido de los operadores financieros por sus promesas de estabilizar las cuentas, austeridad fiscal y recorte del gasto público, una idea de país que choca con las propuestas del oficialismo, que prometió un mayor desembolso en educación y salud.
Por ello, la reelección del líder progresista desató una turbulencia financiera. La bolsa de São Paulo, la mayor de Latinoamérica por volumen negociado, cerró con un desplome de casi el 14 por ciento tras una sesión negativa en la que llegó a superar su récord histórico de devaluación.
Al inicio de la jornada, grandes bancos registraron pérdidas de hasta dos dígitos mientras que gigantes del comercio minorista llegaron a caídas cercanas al 50 por ciento.
Esto obligó al parqué a suspender sus operaciones por 30 minutos en un intento de frenar el impacto, algo que no sucedía desde marzo de 2020, inicios de la covid-19.
Ante esto, el jefe del PT, Edinho Silva, dijo en entrevista a CNN Brasil que Lula buscará alcanzar superávit fiscal durante “todos los años” de su nuevo mandato, que comenzará el 5 de enero de 2027.
Mundo
¿Por qué Lula da Silva tiene nueve dedos? La historia de su accidente y la reivindicación de su pasado
…
La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil vuelve a poner el foco en la historia personal del mandatario, quien perdió el dedo meñique de la mano izquierda en un accidente laboral ocurrido en 1964, cuando tenía 17 años y trabajaba como obrero metalúrgico en São Paulo.
La ausencia del dedo fue motivo de confrontación política durante la campaña electoral de 2026. En el segundo y último debate antes de la segunda vuelta, Flávio Bolsonaro llamó a Lula “nueve dedos” durante una discusión sobre la inflación.
El candidato opositor utilizó la lesión para acusar al mandatario de quitarle al pueblo con “nueve dedos” lo que le daba con “una mano”.
La expresión provocó uno de los enfrentamientos más acalorados del debate, celebrado en la televisión Globo. Lula pidió ejercer su derecho de respuesta y exigió que su rival se disculpara tanto con él como con los trabajadores que han sufrido lesiones por la falta de seguridad laboral.
trayectoria laboral de Flávio Bolsonaro. Después de la reacción de Lula, el candidato opositor pidió disculpas.

Lula transforma accidente en símbolo de su pasado obrero
El accidente que originó la expresión ocurrió cuando Lula trabajaba en la fábrica Independencia, ubicada en el barrio de Vila Carioca, en São Paulo. Se desempeñaba como tornero mecánico y, durante un turno nocturno, una prensa industrial cayó sobre su mano izquierda mientras intentaba colocar una pieza en el mecanismo.
La lesión le aplastó el dedo meñique y obligó a los médicos a amputárselo. Según sus propios relatos, tuvo que esperar hasta la mañana para recibir atención médica.
La pérdida del dedo también tuvo consecuencias personales para Lula. El mandatario contó que durante un tiempo sintió vergüenza por la lesión y que procuraba mantener la mano cerrada o esconderla en el bolsillo para evitar que otras personas notaran su ausencia.
Con los años, comenzó a hablar públicamente del accidente y de las condiciones laborales de los obreros de su generación.
Antes de llegar a la presidencia de Brasil, Lula construyó su trayectoria en el movimiento sindical metalúrgico. Por ello, el accidente forma parte tanto de su historia personal como de su recorrido político.




